14 sept. 2014

WARSZAWA CMENTARZ

Hoy he estado paseando por el Cementerio Católico de Varsovia; voy a estar en la ciudad trabajando durante algún tiempo y, antes de empezar mañana, me he tomado el día para pasear en solitario.
Cuando estoy en una ciudad desconocida, más que visitar los sitios de rigor, la rarita que tengo dentro de mí me lleva a lugares extraños: rastros, casas viejas, fabricas apartadas..todo esto cogiendo el transporte público (cuanto más viejo mejor). El resutado de estas exploraciones es variopinto; hoy puedo decir que he tenido suerte: a la vuelta de una decepcionante visita al rastro de Varsovia (el Kolo Bazar) me he topado con este enorme cementerio decimonónico habitado por árboles y tumbas centenarias.
Paseando entre tumbas y panteones preciosos me he dado cuenta de que lo que me emociona de los cementerios no son los muertos que allí descansan, sino la profundidad de los sentimientos de los vivos que han quedado atrás; eso hace que para mí sean lugares solemnes, tranquilos y conmovedores....si ser todo eso junto es posible...